La Reina Margaux

Quiero presentarle hoy... la sortija Ludmilla. Asà empieza esta carta (bomba)que recibo hoy de la compañÃa que emite esos rectángulos de plástico que, no es que me permitan vivir por encima de mis posiblidades, es que constituye una orden de alejamiento de mis posibilidades.
Sin brindar la posibilidad de recuperarse del shock (ver foto), la carta prosigue: Louis Margaux, joyero de creatividad sin lÃmite, ha seleccionado las piedras preciosas y el metal adecuados para componer esta maravillosa sortija, reservada para los Titulares.... .
Los lÃmites son buenos. Los de la creatividad ya los habÃa llevado demasiado lejos Pascua Ortega. Pero Ludmilla, tira millas.
On top of it el folleto adjunto pretende que la jodida piñata cilÃndrica de la foto esta inspirada en los Ballets rusos (no invocarás el nombre de Diaghilev en vano)
Ana apuntaba aquà sagaz y brillantemente que la idea del lujo está cambiando. A veces parece que simplemente esta desapareciendo, devorada por el consumo de masas en esta época con una estética tan a la deriva como su ética.
Vaticino que la idea del lujo en un futuro no muy lejano se centrará en el campo de los servicios y en torno a las ideas de privacidad/anonimato y sencillez . Es decir todo de lo que cada vez carecemos más.