nieves

Hay una efeméride en el calendario cristiano que brilla más que las casullas de Rouco: el anuncio de Freixenet

Este año se han abandonado los delirios coreográficos tipo Busby Berkeley chungo. Alguien ha puesto freno a la purpurina y ha devuelto a sus alimenticias clases de aerobic a las chicas burbuja. En su lugar vemos a Pierce Brosnan haciendo de él mismo, es decir una especie de James Bond prejubilado. Con los nervios de quién espera a una cita, Pierce rompe sus últimas botellas de cava en un decorado inspirado en los nidos de soltero de Rock Hudson pero más parecido a esas absurdas casas domóticas que sacan en Telemadrid. De fondo se oye a Rod Stewart destrozando a Gershwin, Musho lujísimo todo.
Su cita llama a la puerta. La hembra resulta ser Nati Abascal peinada y maquilllada por Pitita Ridruejo, O no...espera...es Nieves Alvarez, que casualmente traía una botella del brevaje dorado. Ambos brindan guiñando muchos ojos a la vez.

No me acuerdo que celebrabamos, pero este es el pistoletazo de salida de este paréntesis de paroximo consumista y extraños rituales que llamamos Navidad.