No se que ennoblece más, trabajar o tener el escudo heráldico en un esmalte enmarcado. Si no fuera por esas bonitas anécdotas que engrosan la antología de la estulticia. ..

Recientemente la ejecutiva de una multinacional española, daba por teléfono correcciones a un texto promocional. Proponía entre la timidez y la picardía insensata: "vamos a poner algo más atrevido......tipo....no sé.....tipo: "ATRÉVETE.

Existe una ley no escrita de la escritura publicitaria que dice que toda propuesta precedida del imperativo "atrévete" provocará el bostezo cuando no la nausea.
En este caso, teléfonos celulares de vaga inspiración decó fotografiados sobre piel de cocodrilo roja.

P.S. Margarita, nuestra flamante reseñada en el Ciberpaís, ya comentó estos aparatos en su blog.