Grupo Leche Pascual (curiosa la permanencia de la palabra "leche" en el apelativo del grupo) es una de las marcas españolas con más presencia en el (super)mercado. La omnipresencia, la perseverancia son grandes valores en el perverso, perverso mundo de la industria alimentaria. El consumidor lo asocia inmediatamente a calidad: marcas de toda la vida.
Y para proyectar esa idea de continuidad es necesaria una imagen reconocible a lo largo del tiempo.

Analizando la obra culmen del "estilo Pascual", el anuncio de gaseosas PMI, reconocemos algunos de sus elementos clave . Música midi, gráfica de combate, modelos muy jóvenes que forman incongruentes familias, vestuario y decorados con Norteamérica como referente...por separado son trazos de lo correcto y lo anodino. Parecen más destinados a pasar desapercibidos y sin embargo al juntarse forman un cóctel explosivo.

Es el misterio del estilo, hecho de partes dispares que al juntarse adquieren entidad propia. Por eso el verdadero estilo, denso y posado, escapa a la disección.

En comunicación debería ser más deudor de su tiempo que del producto mismo, evolucionar y adaptarse continuamente.
Tener estilo propio es una cosa que esta muy bien en canción melódica y en backgammon. En publicidad es casi siempre sinónimo de terror gótico.