Esbozando sin saberlo la metáfora petarda del siglo XXI, un vendedor de Gucci me cuenta que entre el público masculino el artículo más vendido es su collar para perro. El hombre moderno es esencialmente un esclavo (que exhibe sus ataduras couture)

En miénteme©, más mismos perros con menos nuevos collares.

Una de las compañías estatales españolas más deficitarias, parceladas y siniestradas renueva su imagen. Según los objetivos del proyecto para enfrentarse al nuevo escenario de liberación reforzando su presencia y su papel en la sociedad . Gran mentira, pero voy a controlar mi penchant perroflauta.

Renfe
estrena un aspecto general que remite al mundo de la higiene femenina. El todo arropado por esos valores nunca-oidos-antes: cercanía, avance, modernidad, bla bla bla. Hay una poética de lo ferroviario que no esta explotada y las imágenes son blandas y aburridas.

Vamos al futuro ¿Subes?. Y uno no sabe si es el tren de la fresa o una compresa con alas.
Sea lo que sea, en ese tren ibámos todos. Se llama el tren del tedio.